
En septiembre de 2009, Grady Memorial Hospital cerró su clínica de diálisis ambulatoria. Desde ese momento, los pacientes no asegurados, la mayoría de los cuales son inmigrantes, continuaron su tratamiento de diálisis por un año en los centros de diálisis Fresenius, como se especifica en el contrato entre el Hospital Grady y Fresenius. Este contrato vence el 31 de agosto 201. Hasta la fecha, no se han asegurado fuentes alternativas de tratamiento de diálisis ha estos treinta y tres pacientes.
Es evidente que si no se asegura continuidad de tratamiento de dialisis, los pacientes estaran en alto riesgo de morir dentro de unas semanas de la fecha límite del 31 de agosto. De hecho, el 50% de los pacientes que regresaron a sus países de origen ya han fallecido, mientras que sólo el 6% de los que han permanecido en este país para recibir la diálisis han perecido. Mientras que algunos pacientes podrian recibir tratamiento de diálisis del servicio de urgencias de los hospitales en sus respectivos condados, esta opcion de tratamiento va a ser sin duda, caotica para los servicios de emergencias y para los mismos pacientes. Esta opcion, si se administra, es tambien mas costosa al sistema de salud. La muerte es inevitable si no se proporciona tratamiento regular de diálisis. Los pacientes y sus familias están muy angustiados con la aproximacion de la fecha límite 31 de agosto.